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Claves de la noticia
- Automattic comunicó a su plantilla un nuevo consejo tras el intento fallido de apartar a Matt Mullenweg, según la reportería de TechCrunch y la confirmación posterior del directivo.
- Los cuatro nuevos nombres difundidos son Hugh Howey, Amy Chan, Henry Khachatryan y Krutal Desai; varios asesores se incorporan por separado.
- La página pública del consejo seguía mostrando a tres antiguos miembros apartados o dimitidos cuando se consultó el 26 de septiembre: aún no sirve como lista actualizada de los nuevos nombramientos.
La crisis de gobierno de Automattic tiene un capítulo nuevo. La empresa matriz de WordPress.com, Tumblr y WooCommerce ha comunicado internamente una composición renovada de su consejo, de acuerdo con una investigación publicada por TechCrunch el 25 de septiembre a las 16:04, hora del Pacífico, ya dentro del día editorial español. Matt Mullenweg confirmó después al medio los nombramientos y la incorporación de asesores.
Cuatro incorporaciones tras la crisis
La nueva relación difundida a la plantilla incluye a Hugh Howey, autor de la saga de ciencia ficción Silo; Amy Chan, escritora y emprendedora; y Henry Khachatryan y Krutal Desai, cofundadores de la desaparecida aplicación social IRL. La identidad y el nombramiento de los cuatro proceden de la reportería de TechCrunch, que explica haber accedido a fuentes internas y recoge una confirmación posterior del propio Mullenweg. No hay una nota pública de Automattic que detalle formalmente la votación, los mandatos o los derechos concretos de cada consejero.
El medio también identifica como nuevos asesores a Jaime Waydo, Matt Van Horn y Hiten Shah. Consejero y asesor son funciones distintas: incluir a todos en una misma lista de miembros con voto daría una imagen incorrecta del gobierno corporativo. Tampoco se han divulgado públicamente las comisiones del consejo, si las hay, ni el alcance de los posibles conflictos de interés.
La trayectoria de IRL requiere precisión. La aplicación cerró después de que una investigación cuestionara la autenticidad de gran parte de sus usuarios; sus cofundadores y antiguos inversores terminaron enfrentados en tribunales. Ese antecedente es relevante para valorar la experiencia de dos nombrados, pero no demuestra conducta indebida individual de Khachatryan o Desai en Automattic. No consta en la información consultada una acusación nueva contra ellos por su nombramiento.
La página pública conserva el consejo anterior
Una comprobación directa de la página oficial del consejo de Automattic, efectuada el 26 de septiembre, muestra aún a Ann Dunwoody, Sue Decker y Toni Schneider junto a Mullenweg. Ninguno de los cuatro nuevos nombres figura en esa relación pública. TechCrunch documenta, en cambio, que Dunwoody fue retirada y que Decker y Schneider abandonaron sus puestos tras la disputa. La web corporativa está desfasada respecto a la composición comunicada a la plantilla; no debe utilizarse hoy para certificar quién ocupa cada asiento.
La comparación tiene un límite: una web sin fecha de actualización no permite deducir cuándo entró legalmente cada consejero ni si faltan otros trámites internos. Sí permite constatar una divergencia concreta y reproducible entre la lista corporativa visible y los nombres confirmados al medio por el CEO. Para clientes, desarrolladores o periodistas que consulten la gobernanza de la empresa, esa discrepancia aconseja citar la fecha y el origen de cada relación de miembros.
El cambio llega tras una secuencia rápida. A comienzos de septiembre, el consejo anterior puso a Mullenweg en excedencia; Automattic confirmó después que había regresado al puesto de CEO. Nuestra crónica del apartamiento inicial explica el primer giro y la del regreso de Mullenweg recoge la reversión. La novedad actual son los nombramientos, no una repetición de aquella votación.
El poder de voto explica la reversión
Según TechCrunch, Mullenweg dijo en 2024 que controlaba el 84 % del voto de Automattic. La cifra ayuda a entender cómo pudo revertir una decisión adoptada por los anteriores directores y formar un consejo diferente. No equivale necesariamente al 84 % del capital económico ni permite calcular por sí sola la participación accionarial de cada inversor. La distinción entre voto y propiedad es decisiva para interpretar el episodio sin atribuir a la junta una independencia que la estructura de control quizá no le conceda.
La renovación tampoco altera por sí misma el funcionamiento técnico del software libre WordPress. Automattic es una compañía privada que vende servicios y posee productos comerciales; WordPress.org y el proyecto de código abierto tienen estructuras y participantes distintos. Una decisión de su consejo puede afectar a WordPress.com, WooCommerce o a la estrategia de la empresa, pero no prueba automáticamente un cambio en licencias, repositorios o reglas de contribución del proyecto abierto.
Mullenweg comunicó al medio que los próximos seis meses determinarán el rumbo a largo plazo de Automattic. Es una declaración estratégica, no un calendario verificable de producto o de gobierno. Tampoco se conocen todavía los motivos públicos completos por los que el consejo saliente quiso apartarlo. La ausencia de esa explicación impide adjudicar una causa única a la crisis o presentar la nueva composición como una solución ya probada.
Una prueba de transparencia pendiente
El nombramiento de un consejo después de una disputa interna es un hecho material para una empresa que gestiona servicios de publicación usados por terceros. La comprobación más sencilla para cualquier interesado será que Automattic publique una relación actualizada y fechada, con la separación clara entre consejeros y asesores. Hasta que eso ocurra, el relato más sólido combina la confirmación de Mullenweg obtenida por TechCrunch con la advertencia de que el directorio corporativo visible conserva nombres anteriores.
La conclusión inmediata es concreta: Automattic ha recompuesto su consejo, pero su propio directorio público todavía no refleja el cambio. Esa brecha de información importa más para evaluar la transparencia de la empresa que especular sobre decisiones futuras de los nuevos miembros.




