Petal llevará 1 Pbit/s bajo el Atlántico con fibra de dos núcleos
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Claves de la noticia
- Petal unirá Estados Unidos y Francia mediante unos 7.000 kilómetros de cable submarino y una capacidad anunciada de 1 Pbit/s.
- Sus 24 pares físicos usarán fibra de dos núcleos, equivalente a 48 pares de caminos ópticos, para duplicar la capacidad de Anjana.
- Meta financiará y operará el sistema, NEC lo diseñará y construirá, Sumitomo aportará la fibra y Orange preparará el aterrizaje francés.
Meta, NEC y Sumitomo Electric han puesto fecha y arquitectura a Petal, el primer sistema submarino transoceánico comercial que aspira a mover un petabit por segundo. Entrará en servicio en 2029 entre Estados Unidos y la costa atlántica francesa. La cifra impresiona, pero el avance más relevante está dentro de cada filamento: dos núcleos ópticos ocupan el diámetro que hasta ahora alojaba un solo camino de luz.
Un petabit sin duplicar el cable
El comunicado conjunto publicado por Sumitomo Electric describe 24 pares físicos de fibra que, gracias a dos núcleos por fibra, forman 48 pares de canales espaciales. Meta detalla que cada filamento conserva un diámetro exterior de 125 micrómetros, aproximadamente el de un cabello. El reto consiste en mantener bajas las pérdidas y evitar que las señales de ambos núcleos interfieran entre sí.
La solución combina sílice sintética ultrapura, índices de refracción cuidadosamente controlados y señales que circulan en sentidos opuestos. Sumitomo suministrará su fibra 2C Z-PLUS ULL; NEC asumirá el diseño integral, la fabricación del sistema y su instalación. La duplicación no sale de meter el doble de fibras en la carcasa, sino de convertir cada fibra en dos conductos ópticos independientes.
La escala se entiende mejor al convertir las unidades. Un petabit por segundo son 1.000 terabits por segundo o 125 terabytes por segundo teóricos. Si la capacidad anunciada se reparte entre los 48 pares de núcleos, el promedio es de unos 20,8 Tbit/s por par espacial. Es un cálculo de densidad, no la velocidad de una conexión individual: la capacidad real se divide en longitudes de onda, rutas y servicios mayoristas.
De ocho pares a dos núcleos por fibra
La evolución de los cables de Meta muestra por qué Petal supone un cambio de método. Marea comenzó con ocho pares de fibra; Amitié elevó la cifra a 16 y Anjana llegó a 24 pares y 0,5 Pbit/s. Petal conserva esos 24 pares físicos, pero duplica los caminos ópticos hasta 48 pares de núcleos y eleva la capacidad a 1 Pbit/s. Meta afirma además que será 5,5 veces más capaz que Marea.
| Sistema | Pares físicos | Arquitectura o capacidad |
|---|---|---|
| Marea | 8 | Referencia inicial; Petal ofrece 5,5 veces su capacidad |
| Amitié | 16 | Más división espacial mediante fibras convencionales |
| Anjana | 24 | 0,5 Pbit/s |
| Petal | 24 | 48 pares de núcleos; 1 Pbit/s |
La tabla deja una conclusión concreta: Petal duplica Anjana sin aumentar el número de pares físicos. Frente a la alternativa de instalar dos sistemas de 0,5 Pbit/s, la fibra multinúcleo reduce materiales y obra marina. También concentra más capacidad en una sola ruta, por lo que la resiliencia dependerá tanto de la redundancia terrestre y oceánica como de la cifra máxima del cable.
Cien repetidores dentro del límite de 18 kV
Una señal óptica no puede recorrer 7.000 kilómetros sin ayuda. Meta calcula que un enlace de esa longitud necesita alrededor de cien repetidores. Petal empleará repetidores de un solo cuerpo con 96 amplificadores e interfaces fan-in/fan-out: antes de amplificar, separan los dos núcleos en dos fibras convencionales; después vuelven a combinarlos.
Esa transición permite conservar la experiencia industrial de amplificación de un núcleo. El sistema compartirá bombeo eléctrico entre canales y se mantendrá dentro del límite de hasta 18 kV de los equipos de alimentación existentes. Sumitomo añade que el diseño admite alimentación desde un solo extremo, una característica relevante si una estación de amarre pierde energía. La ingeniería, por tanto, no solo aumenta capacidad: evita obligar a recalificar toda la cadena eléctrica submarina.
Este salto llega mientras la demanda de cómputo empuja proyectos de escala inédita, como el plan de Alibaba para superar 20 GW en centros de datos. Sin embargo, más ancho de banda no elimina otros cuellos de botella. La energía, el suelo y las autorizaciones ya frenan decenas de miles de millones en infraestructura digital; Petal resuelve la capacidad oceánica, no esas limitaciones locales.
Francia será la puerta europea
Meta será propietaria y operadora del cable, mientras Orange trabaja en el aterrizaje en la costa atlántica francesa y en su conexión con las redes terrestres europeas. Para España, la cercanía del punto europeo puede ampliar las rutas disponibles hacia Norteamérica y añadir competencia mayorista. No equivale, por sí sola, a una mejora automática de velocidad o precio para los hogares españoles. Ese efecto dependerá de la capacidad que contraten los operadores, los acuerdos de tránsito y la calidad de las interconexiones desde Francia.
También quedan datos esenciales sin publicar: coste de construcción, ubicación exacta de los amarres, reparto de capacidad comercial, número de ramales y rutas de respaldo. La fecha de 2029 es un objetivo de puesta en servicio, no una garantía. Antes habrá que fabricar miles de kilómetros de fibra, integrar y probar los repetidores, obtener permisos y realizar una campaña de tendido oceánico.
Petal sí fija desde ahora una referencia técnica defendible: la siguiente duplicación transatlántica procede de aumentar la dimensión espacial dentro de la fibra, no de ensanchar indefinidamente el cable. Si el despliegue conserva las pérdidas, la diafonía y la alimentación previstas, los dos núcleos pueden convertir una técnica especializada en el nuevo bloque de construcción de Internet entre continentes.




