La escasez de memoria obliga a rediseñar móviles y portátiles
Índice de contenidos
Claves de la noticia
- Fairphone, Jolla y Framework dicen que conseguir asignación de memoria ya es un problema mayor que asumir su precio.
- La respuesta incluye dos diseños de placa, módulos reutilizables, pedidos no cancelables y controles contra chips reacondicionados.
- En un móvil de unos 400 dólares, la memoria puede acercarse al 60 % del coste de los materiales, según Fairphone.
La escasez de memoria ya no se limita a encarecer la lista de componentes. Está cambiando la arquitectura de móviles y portátiles fabricados por empresas que no pueden competir con el volumen de compra de Apple, Samsung o los grandes fabricantes de PC. Una investigación de Reuters con Fairphone, Jolla y Framework muestra que la restricción decisiva es conseguir chips, no solo pagarlos, y que el diseño modular empieza a funcionar como una defensa industrial frente a la falta de suministro.
La asignación pesa más que la tarifa
Raymond van Eck, consejero delegado de Fairphone, resumió a Reuters el nuevo orden de prioridades: sin asignación, una marca queda fuera del mercado aunque esté dispuesta a aceptar el precio. La memoria puede representar casi el 60 % del coste de materiales de un teléfono vendido alrededor de 400 dólares. En esa franja, una subida ya no se absorbe diluyendo el componente dentro de un margen amplio.
La evolución trimestral explica por qué una moderación del precio no resuelve el cuello de botella. TrendForce prevé que los contratos de DRAM convencional suban entre un 13 % y un 18 % este trimestre, después del salto del 93 % al 98 % del primero. El ritmo de encarecimiento baja, pero la disponibilidad sigue condicionada por centros de datos que consumen más memoria y por fabricantes capaces de reservar grandes volúmenes. El avance de plataformas como Vera Rubin en las pruebas de IA ayuda a entender por qué la presión no termina en la GPU.
Tres fabricantes, tres defensas distintas
Las entrevistas permiten comparar decisiones que suelen aparecer aisladas. Jolla ha creado dos variantes de placa base: una admite un encapsulado combinado de almacenamiento y DRAM y la otra componentes separados. Framework partió de memoria sustituible y ahora sus clientes pueden reutilizar módulos de equipos anteriores. Fairphone, por su parte, ha evitado de momento elevar precios pese al peso creciente del componente.
| Fabricante | Problema operativo | Respuesta | Efecto para el comprador |
|---|---|---|---|
| Fairphone | La memoria roza el 60 % del coste en móviles de unos 400 dólares | Contener el precio mientras busca asignación | Menos traslado inmediato, pero menor margen para absorber otra subida |
| Jolla | Riesgo de depender de un único encapsulado y de recibir piezas reacondicionadas | Dos placas alternativas y pruebas de muestras de cada lote | Actualización de memoria de pago y mayor flexibilidad de suministro |
| Framework | Coste y volumen finales inciertos | Pedidos anticipados no cancelables y memoria modular | Precio variable, pero posibilidad de reutilizar o sustituir módulos |
La tabla revela una diferencia decisiva. Fairphone amortigua hoy el golpe económico; Jolla reduce la dependencia de un formato; Framework traslada parte de la decisión al propietario. Ninguna solución crea memoria, pero las dos arquitecturas flexibles reducen el riesgo de que falte una referencia concreta. Esa es una ventaja distinta de comprar más barato.
Los chips falsos añaden una segunda escasez
Jolla prueba muestras de cada lote para comprobar que los componentes son nuevos y no piezas reacondicionadas vendidas como si salieran de fábrica. Es una consecuencia menos visible de la falta de oferta: cuando el canal oficial no cubre la demanda, aumenta el incentivo para introducir inventario de procedencia dudosa. La verificación consume tiempo y dinero antes incluso de soldar o montar la memoria.
El problema favorece de nuevo a las compañías con contratos grandes y trazabilidad directa. Una marca pequeña debe elegir entre inmovilizar capital en inventario, aceptar pedidos sin conocer el precio final o diversificar placas y proveedores. La posible fabricación de memoria de SK Hynix con Intel en Estados Unidos apunta a una expansión futura, pero no resuelve la asignación de los próximos lotes y todavía depende de una negociación no confirmada.
Framework demuestra el valor y el límite de lo modular
El historial público de Framework ofrece una comprobación adicional. En julio, la empresa recibió para LPCAMM2 un coste superior al doble del inventario anterior y modificó configuraciones y precios para no poner en riesgo su viabilidad. En septiembre logró una cantidad limitada de módulos Micron de 32 y 64 GB a menor coste, redujo precios y devolvió diferencias a algunos compradores. Aun así, la propia compañía advierte de que la nueva tarifa continúa por encima del punto de partida.
La secuencia evita dos simplificaciones. La modularidad no inmuniza frente a una subida del proveedor: un formato sustituible también puede escasear. Pero sí permite vender un equipo con la capacidad necesaria hoy y ampliarlo después, reutilizar un módulo compatible o reaccionar cuando aparece un lote más barato. En servidores ocurre el movimiento opuesto, hacia módulos cada vez más densos: Micron ya ofrece RDIMM DDR5 de 512 GB, una señal de cuánto valor concentra el mercado en la infraestructura de IA.
El impacto llegará primero a la gama asequible
Counterpoint Research proyecta que los envíos mundiales de smartphones caerán un 13,9 % en 2026, hasta 1.080 millones de unidades, el mayor descenso anual de su serie. La consultora vincula la caída al coste de la memoria y a tensiones geopolíticas. Los modelos baratos son especialmente sensibles: si RAM y almacenamiento ocupan una fracción extraordinaria de la factura de materiales, reducir cámara, carcasa o margen comercial puede no bastar.
Para quien compra en España, la consecuencia práctica no es que todo dispositivo vaya a subir igual. Cabe esperar configuraciones base más contenidas, saltos de precio mayores al elegir memoria, plazos irregulares y cambios de especificación entre lotes. Conviene valorar la posibilidad real de ampliar RAM o almacenamiento, comprobar si la memoria está soldada y comparar el coste de la configuración final, no solo el precio anunciado desde.
La reparabilidad se convierte en resiliencia
Fairphone y Framework han defendido tradicionalmente la reparación y la vida útil larga como ventajas ambientales y de propiedad. La crisis añade una función económica: un producto que admite módulos alternativos puede seguir vendiéndose o actualizándose cuando falla una referencia concreta. Jolla llega a una conclusión parecida mediante dos placas, aunque esa solución exige más ingeniería y validación.
El hallazgo más útil de esta comparación es que la modularidad se ha convertido en una cobertura de suministro. Cuando el mercado está gobernado por asignaciones, la empresa pequeña no vence acumulando inventario frente a gigantes; gana opciones al poder cambiar de encapsulado, reutilizar memoria o posponer capacidad. Esa flexibilidad no abarata automáticamente el equipo, pero evita que un solo chip decida si puede fabricarse.




