WhatsApp abre llamadas sin cuenta: 32 plazas y ventaja en duración
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Claves de la noticia
- WhatsApp abre las llamadas a invitados sin cuenta desde el navegador de un ordenador, con admisión del anfitrión.
- El anuncio mantiene un máximo de 32 personas y ofrece llamadas gratuitas sin límite temporal.
- Meet y Teams gratuitos permiten más asistentes, pero sus límites de duración cambian qué reuniones encajan mejor.
WhatsApp ha anunciado el 14 de octubre las llamadas para invitados sin cuenta. La apertura facilita reunir a personas que utilizan aplicaciones distintas y acerca el servicio a la videoconferencia por enlace. La comparación con sus competidores muestra una elección concreta: duración y aforo pesan de manera diferente.
El enlace existía; la cuenta del invitado deja de ser necesaria
Según el anuncio oficial de Meta, una persona con cuenta crea el enlace y el invitado escribe su nombre en el navegador del ordenador. El anfitrión debe admitirlo y puede expulsarlo. El invitado no ve los números de los participantes, no envía mensajes ni incorpora a otros; sí puede compartir pantalla, reaccionar y levantar la mano. Meta afirma que las llamadas conservan cifrado de extremo a extremo. Las integraciones con Google Calendar y Outlook quedan para más adelante este año.
El antecedente ayuda a localizar el cambio. En su balance de llamadas de diciembre de 2022, WhatsApp ya documentaba los enlaces y las llamadas móviles de 32 personas. También permitía silenciar o escribir individualmente a participantes sin abandonar la conversación. Presentar el enlace como una invención de hoy borraría casi cuatro años de evolución del producto.
La diferencia documental está en quién puede atravesar esa puerta. Una invitación compartida ya servía para convocar; ahora la inscripción del invitado deja de ser una condición para participar. Para quien organiza una conversación ocasional, esto reduce una preparación concreta: pedir a la otra persona que adopte antes la aplicación. No demuestra que desaparezcan todas las dificultades de conexión ni que el servicio sustituya cualquier herramienta de reuniones.
Veinte personas durante hora y media o cincuenta durante tres cuartos
La documentación de Google Meet fija en 100 el máximo para cuentas personales. Sin suscripción, las reuniones de tres o más personas duran hasta 60 minutos; las de dos pueden alcanzar 24 horas. Google indica además que a los 50 minutos avisa del final próximo. Es un límite que depende del tamaño del grupo: comparar todas las llamadas como si fueran reuniones multitudinarias daría una recomendación equivocada para una conversación individual.
Microsoft, por su parte, documenta reuniones de hasta 100 participantes y 60 minutos en Teams personal. La siguiente tabla cruza esas condiciones con el anuncio de WhatsApp. Compara capacidad y duración publicadas para opciones gratuitas; no mide calidad audiovisual, consumo de datos ni funciones empresariales.
| Servicio | Personas | Duración |
|---|---|---|
| WhatsApp con invitados | Hasta 32 | Sin límite anunciado |
| Google Meet personal | Hasta 100 | 60 minutos desde 3 personas |
| Teams personal | Hasta 100 | 60 minutos |
Dos ejemplos hipotéticos permiten aplicar la comparación. Una reunión de 20 personas durante 90 minutos cabe en los límites anunciados de WhatsApp, mientras supera la hora gratuita documentada de Meet y Teams. Una convocatoria de 50 personas durante 45 minutos invierte la elección: cabe por aforo y tiempo en las dos alternativas, pero rebasa las 32 plazas de WhatsApp. Es una comprobación de condiciones, no una prueba de funcionamiento.
El cálculo del aforo también evita confundir apertura con ampliación: 100 menos 32 son 68 plazas de diferencia. WhatsApp ofrece un 32 % del máximo de asistentes de las otras dos opciones comparadas. Esa proporción no describe una aplicación «tres veces peor»: identifica una restricción precisa. Una tutoría pequeña y una asamblea numerosa pueden valorar de forma opuesta la misma tabla.
Antes de cambiar de plataforma conviene separar también el encuentro del trabajo posterior. La traducción de reuniones con DeepL Voice, por ejemplo, depende de herramientas y plataformas concretas. Reducir el trámite de entrada no acredita por sí mismo compatibilidad con el flujo de traducción que ya utiliza un equipo.
Admitir a un invitado sigue siendo una decisión del anfitrión
La participación sin cuenta tampoco es exclusiva de WhatsApp. Microsoft explica que un asistente puede entrar como invitado a una reunión de trabajo o estudios de Teams desde el navegador sin instalar la aplicación. Su guía distingue la cuenta personal, la profesional y la entrada como invitado; si el organizador activa la sala de espera, este tiene que admitirlo. Esa documentación se refiere a reuniones de trabajo o estudios, por lo que no debe mezclarse sin matices con los límites del plan personal de la tabla.
La consecuencia práctica es que hay dos decisiones independientes: qué credenciales exige el servicio y quién autoriza entrar en la conversación. Escribir un nombre permite presentarse, pero no constituye una comprobación independiente de identidad. Para una convocatoria con personas desconocidas, confirmar por otro canal quién está esperando evita convertir un nombre elegido por el visitante en una garantía que no ofrece.
En WhatsApp, la admisión obligatoria coloca ese trabajo en el anfitrión. La apertura puede simplificar la convocatoria, pero obliga a prever quién atenderá la entrada de los asistentes. Para elegir servicio resulta más útil responder tres preguntas —cuántas personas, cuánto tiempo y cómo reconocerlas— que quedarse únicamente con la promesa de entrar sin cuenta.
Imagen: Tecnología Today, escena conceptual generada con IA.




