Waymo dispara un 49 % su flota registrada en Texas en tres semanas
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Claves de la noticia
- Waymo tenía 1.102 vehículos autónomos registrados en Texas el 24 de septiembre, un 49 % más que tres semanas antes, según los registros analizados por TechCrunch.
- El avance se concentra en Texas y coincide con la incorporación de furgonetas Ojai, pero un registro no equivale a un robotaxi que esté prestando servicio.
- La flota texana supone alrededor del 28 % de los aproximadamente 4.000 vehículos de Waymo en Estados Unidos; esta proporción es una estimación basada en cifras de distinto alcance.
El crecimiento de Waymo ya se puede observar en un indicador distinto al número de ciudades anunciadas: los vehículos que incorpora al registro de Texas. Un análisis publicado por TechCrunch a última hora del jueves sitúa la flota inscrita en ese estado en 1.102 unidades a 24 de septiembre, tras aumentar un 49 % en tres semanas. El dato revela dónde está concentrando recursos la compañía, aunque por sí solo no permite contar viajes ni medir rentabilidad.
Texas gana peso en la flota
La periodista Kirsten Korosec contrastó los registros estatales con el rastreador de flotas autónomas de Texas, que utiliza instantáneas del registro público del departamento de vehículos del estado. Su análisis cifra en 1.102 los vehículos de Waymo inscritos el 24 de septiembre. En apenas tres semanas, el total habría subido un 49 %. Tomando ese porcentaje como aproximación, el punto de partida rondaba los 740 vehículos y el aumento, unas 360 unidades. La cifra de partida calculada está redondeada: no debe confundirse con un recuento publicado de vehículos individuales.
El mismo reportaje estima en unos 4.000 los robotaxis de Waymo en el conjunto de Estados Unidos y señala que alrededor del 80 % se encuentra en California y Texas. Dividir 1.102 entre 4.000 da un 27,55 %: aproximadamente uno de cada cuatro vehículos de la flota nacional estaría registrado en Texas. Es una comparación útil para situar la escala del estado, no una cuota exacta, porque el denominador nacional es aproximado y las magnitudes pueden responder a cortes temporales o criterios de flota diferentes.
La lectura tampoco convierte automáticamente los nuevos registros en oferta disponible para los pasajeros. Un vehículo puede figurar en el registro y estar en pruebas, pendiente de preparación, fuera de servicio o destinado a tareas operativas. No conocemos, a partir de ese recuento, cuántos realizan viajes comerciales cada día ni en qué ciudades están repartidos. Para medir el servicio harían falta datos de actividad y utilización, además de matrículas.
La Ojai impulsa el cambio de plataforma
El crecimiento texano coincide con la incorporación de la Ojai, una furgoneta eléctrica basada en un vehículo de Zeekr que Waymo adapta para su servicio. Según TechCrunch, estas unidades ya representan aproximadamente un tercio de su flota de Texas. El medio indica que los vehículos base llegan a Estados Unidos sin tecnología conectada china y reciben el sistema de conducción de Waymo en su planta de Arizona. Esa descripción corresponde al proceso recogido por la reportería; no permite deducir el coste final por vehículo.
Waymo presentó en mayo la Ojai como el primer modelo para pasajeros con su conductor autónomo de sexta generación. En su explicación oficial del vehículo detalló un suelo plano, puertas amplias y funciones de accesibilidad como braille, compatibilidad con lectores de pantalla y una agarradera para entrar y salir. También dijo que su fábrica de Mesa, Arizona, avanzaba hacia una capacidad de decenas de miles de vehículos al año. Capacidad industrial prevista no es lo mismo que producción realizada ni que coches incorporados a un servicio comercial.
La elección de una plataforma nueva explica por qué el crecimiento de matrículas importa más que una ampliación del mapa: Waymo necesita vehículos para aumentar la densidad de servicio y reducir esperas, pero aún debe convertir las altas en horas de conducción con pasajeros. TechCrunch recuerda además que los aranceles de Estados Unidos sobre vehículos construidos en China encarecen la Ojai. Por ello, más unidades pueden ampliar la cobertura sin traducirse inmediatamente en una mejora económica por viaje.
De abrir ciudades a reforzar operaciones
En febrero, Waymo anunció la apertura de viajes públicos en Dallas, Houston, San Antonio y Orlando. La empresa afirmó entonces que estaba preparando un servicio en más de 20 ciudades y que aspiraba a superar el millón de viajes semanales antes de terminar 2026. TechCrunch sitúa ahora su actividad en unas 500.000 carreras pagadas por semana en 15 ciudades estadounidenses. Ambas cifras describen cosas distintas: una es un objetivo de la compañía y la otra, una referencia de actividad actual atribuida a la reportería.
El aumento de registros en Texas sugiere un paso de la expansión nominal a la dotación material de las ciudades donde ya opera. En el estado, Waymo empezó a ofrecer viajes en Austin mediante Uber en marzo de 2025 y después extendió su presencia a Dallas, Houston y San Antonio. Una mayor flota podría repartir mejor la demanda entre áreas de servicio y franjas horarias; para comprobarlo habría que observar tiempos de espera, viajes por vehículo y cobertura efectiva. Ninguna de esas métricas se desprende de los registros.
La evolución permite una conclusión más precisa que «Waymo crece»: Texas es ya un centro de despliegue de vehículos, pero todavía no hay evidencia pública en este recuento de que sea un centro equivalente de viajes o beneficios. El paso de unas 740 matrículas estimadas a 1.102 es tangible; la utilización de cada coche sigue siendo la variable ausente. También conviene recordar que la presencia en 15 ciudades no implica que todas cuenten con un servicio de igual tamaño o abierto a todos los usuarios.
Qué informa y qué no informa el registro
El rastreador de Texas permite seguir altas de vehículos vinculados a operadores autónomos mediante datos del organismo estatal. Es una herramienta para observar el ritmo de incorporación de flota, con la cautela de que sus cifras en directo pueden cambiar por nuevas inscripciones o correcciones. Para este artículo, la fecha de referencia es el 24 de septiembre de 2026, el corte descrito por TechCrunch; un total posterior no sustituye retroactivamente esa fotografía.
Los registros tampoco dicen nada definitivo sobre seguridad vial. Una comparación de siniestros requiere kilómetros recorridos, tipos de vía, condiciones de operación y un grupo de referencia adecuado; contar vehículos no aporta esos denominadores. Del mismo modo, los 500.000 viajes semanales citados para todo el país no pueden asignarse proporcionalmente a Texas: los coches y la demanda no tienen por qué distribuirse igual. Presentar esa división como viajes por coche texano produciría una precisión ficticia.
Para lectores españoles, el caso sirve para interpretar anuncios de robotaxis que combinan ciudades, flotas y viajes en una sola narrativa de escala. Son tres etapas medibles y distintas. En Waymo, la etapa que hoy se puede verificar con mayor claridad en Texas es la de vehículos registrados. El dato que permitiría evaluar el siguiente salto sería una serie local de trayectos pagados y vehículos efectivamente activos, publicada con un período y una metodología comparables.




