Índice de contenidos
Claves de la noticia
- Automattic confirma que Matt Mullenweg vuelve a ser presidente y consejero delegado con apoyo del consejo.
- El consejo lo había colocado en excedencia remunerada y había nombrado al director financiero Mark Davies como interino.
- La empresa no explica qué resolvió el conflicto ni aclara la composición definitiva de su consejo.
Matt Mullenweg ha recuperado el control formal de Automattic apenas cuatro días después de que el consejo lo apartara temporalmente. La compañía responsable de WordPress.com y WooCommerce asegura ahora que el fundador vuelve a ser presidente y consejero delegado con apoyo del consejo, pero mantiene sin respuesta la causa del choque y sus consecuencias de gobierno corporativo.
De la excedencia al respaldo total
El miércoles, Automattic confirmó que Mullenweg estaba de baja remunerada y que el director financiero Mark Davies asumiría la dirección de forma interina. El movimiento siguió a una votación del consejo y sorprendió al fundador, que acusó internamente a varios responsables de conspirar. El sábado por la tarde, un portavoz comunicó a TechCrunch la posición opuesta: Mullenweg es de nuevo presidente y CEO con apoyo pleno del consejo.
La inversión temporal es extraordinaria. Entre ambos comunicados no aparece una investigación terminada, una dimisión explicada ni un acuerdo publicado. La empresa pasa de expresar confianza en un interino a respaldar al ejecutivo apartado en menos de una semana. La rapidez resuelve quién manda hoy, pero no cómo se tomó cada decisión.
El control técnico se mezcló con el corporativo
Durante el conflicto, Mullenweg retiró permisos de administración a otros responsables en el Slack corporativo y dijo a empleados que había recuperado el control, según fuentes citadas por TechCrunch. La escena muestra una vulnerabilidad organizativa frecuente en compañías dirigidas por su fundador: las credenciales operativas, la autoridad cultural y los cargos legales pueden apuntar a personas distintas durante una crisis.
La seguridad de una empresa no se limita a protegerse de atacantes externos. Si un consejo no puede ejecutar una transición sin disputar acceso a canales internos, el plan de continuidad es incompleto. Las cuentas privilegiadas deberían responder a funciones verificadas, con registros independientes y un procedimiento de emergencia que no dependa de lealtades personales.
No existe constancia pública de pérdida de datos, interrupción de WordPress.com o cambio en el código abierto de WordPress. Conviene separar el conflicto de gobernanza de un incidente técnico. El riesgo demostrado es de control interno; cualquier impacto sobre servicios o usuarios sigue siendo una posibilidad, no un hecho.
La misma separación protege a la comunidad de conclusiones precipitadas. Un cambio en el consejo de una compañía privada no concede ni retira licencias del software libre, aunque sí puede alterar recursos y prioridades de productos comerciales vinculados.
WordPress no es lo mismo que Automattic
Automattic opera WordPress.com, WooCommerce, Jetpack, Tumblr y otros productos. WordPress, el proyecto de código abierto, tiene una comunidad y una fundación propias, aunque Mullenweg ocupa posiciones centrales en ambos mundos. Por eso un cambio en la dirección de la empresa no sustituye automáticamente a responsables del proyecto ni modifica instalaciones independientes.
La separación jurídica tampoco elimina la dependencia práctica. Decisiones sobre personal, patrocinios, infraestructura y prioridades de producto de Automattic influyen en buena parte del ecosistema. Agencias y comercios españoles que usan WordPress autogestionado no pierden hoy el control de sus webs, pero sí deben observar cualquier cambio en WooCommerce, Jetpack o servicios alojados que contratan directamente.
Cuatro preguntas siguen abiertas
La información pública deja al menos cuatro vacíos: qué motivó la votación inicial, qué acuerdo permitió el retorno, qué papel conserva Mark Davies y si cambió la composición del consejo. También se ha informado de una posible salida de Toni Schneider, antiguo consejero delegado fundador, sin confirmación directa. Hasta que Automattic documente esos puntos, el apoyo anunciado no equivale a estabilidad demostrada.
Una comparación de los dos comunicados revela el problema. El miércoles el consejo tenía plena confianza en Davies; el sábado la empresa atribuye pleno apoyo a Mullenweg. Ambas frases pueden ser ciertas en momentos distintos, pero ninguna explica el giro. Para trabajadores, proveedores y clientes, la calidad de la gobernanza se mide por el proceso que conecta ambas decisiones.
La vuelta cierra el vacío, no la crisis
El regreso evita una dirección interina prolongada justo cuando Automattic compite en comercio electrónico, alojamiento y herramientas para creadores. También concentra de nuevo la responsabilidad en la persona que ha dirigido la empresa durante la mayor parte de su historia. Si hay cambios de estrategia, ya no podrán atribuirse a una transición provisional.
La prueba de normalidad será operativa: órganos de gobierno definidos, permisos coherentes y comunicación estable con la plantilla. No basta con que un portavoz confirme el cargo. Una empresa que sostiene servicios de millones de sitios necesita demostrar que puede resolver un desacuerdo en la cúpula sin convertir herramientas internas en parte del pulso.
Por ahora, el hecho confirmado es estrecho pero importante: Mullenweg vuelve y Davies deja de ser la referencia ejecutiva anunciada cuatro días antes. El resto —causas, salidas y reformas— debe permanecer como incógnita hasta que la empresa o sus responsables publiquen documentación suficiente.




